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Himno a Portovelo
Letra: Jorge G. A.
Música: P. F. Agustín
Portovelo risueño santuario
de las aves el oro y el sol
vive eterna en la inmensa plegaria
del trabajo la fe y el honor
De las minas profunda se eleva
el esfuerzo de noble jornada
la riqueza la paz codiciada
de la patria el tributo ideal.
Nunca el sol en su ocaso se opone
sin que brote la luz de la vida
del fervor y optimismo encendida
en el alma de un pueblo inmortal.
Son tus aves, tus montes y ríos
y el fulgor de preciados metales
un saludo de dianas marciales
a tu paso de ritmo y de fe.
Nunca muera tu afán de progreso
adelante que Dios en los cielos
estimula tus justos anhelos
con el brazo de inmenso poder.
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